Vida sexual: los sorprendentes secretos de los maestros del tao

Técnicas conocidas desde hace siglos por los maestros del tao permiten al hombre tener mejores orgasmos. Además, son excelentes para la salud.

Tenemos la edad de nuestro corazón pero ¿y si tuviéra­mos también la misma que el perineo? Desde hace siglos los yogis y los maestros del tao afirman que la estimulación de este conjunto de mús­culos situados entre el pubis y el cóc­cix, es una de las claves de la longe­vidad. Una verdad un tanto olvidada pero que algunos expertos reafirman

Por ejemplo, para el doctor Frédéric Saldmann, que hace poco publicó una segunda obra de consejos de sa­lud, Preñez, votre sanie en main (Tome las riendas de su salud): “Es un hecho: un perineo que se debilita contribuye a un des­gaste acelerado del cuerpo. Para evitar esta contrariedad, hay que trabajarlo”. Según el autor, el perineo es esencial “tan­to para la continencia urinaria como para el placer sexual, ya sea del hombre o de la mujer”. Para los sabios taoístas, la toma de conciencia del perineo y su control van mucho más allá del tratamiento o de la prevención de la incontinencia, puesto que esta zona muscular que sostiene los órganos genitales y regu­la la apertura de los conductos, tiene una gran potencia que abre la puerta a facultades olvidadas.

SOMNOLENCIA DESPUÉS DEL COITO

Así ocurre con la facultad de contro­lar la eyaculación para conservar la energía vital; o dicho de otro modo, retener el esperma en el momento del orgasmo. Para el tao “el fluido vital” debe expulsarse lo menos po­sible a medida que el hombre envejece. Desde un punto de vista cien­tífico este principio es defendible: el esperma es rico en proteínas como la arginina, el glutatión, la creatina y la L-carnitina, pero también en sodio, potasio, magnesio y selenio, así como en vitaminas C y B12. Asimismo, contiene enzimas y gran cantidad de hormonas y otros neurotransmisores como la melatonina, la prolactina, la serotonina y la testosterona. Un verdadero cóctel nutritivo que el or­ganismo debe reconstituir tan pronto como se eyacula, extrayéndolo de sus reservas. Según la medicina china, esto es lo que causa con frecuencia una somnolencia en los hombres tras el coito, que puede llevar al abati­miento o incluso a la melancolía. Por el contrario, la retención del esperma permite mantener el nivel de energía

¡Pero aún hay más! El esperma con­tiene poliaminas (la espermina o la espermidina), que son considerados agentes de longevidad. Dos investi­gadores de la Universidad de Graz, en Austria, Tobías Eisenberg y Frank Madeo, han descubierto que la es­permidina frena el envejecimiento celular. Para el tao, la mejor mane­ra de aprovecharla es conservándola en el interior del cuerpo: compartirla con el compañero sexual es generoso, pero expulsarla es malgastar energía.

¿ORGASMO PENIANO O PROSTATICO?

Para empezar, es bueno conocer al­gunas nociones básicas. La primera es que el orgasmo masculino y la eyaculación son dos cosas distintas. La ausencia de eyaculación no signi­fica que no ha habido orgasmo. Y la segunda es que el orgasmo masculi­no puede ser peniano, prostático o ambos. En el primer caso, el pla­cer se ubica principalmente en el glande, mientras que el orgasmo prostático va ligado a sensaciones más internas y globales a la vez. Es un orgasmo del vientre cuyo origen se encuentra en la próstata y conlleva contracciones de este órgano que no implican eyaculación. Generalmente es más potente y más profundo que el orgasmo peniano, y se puede ob­tener mediante un masaje en el bajo vientre, o bien mediante la activa­ción manual del perineo justo antes de eyacular

Para adquirir la capacidad de retener el experma, el hombre debe entrenar­se con el fin de mejorar la conciencia de las zonas implicadas. Se trata de aprender a pedir que se movilicen unos músculos de los que raramente somos conscientes. Estos músculos se denominan núcleo central del peri­neo y son los encargados de dirigir y controlar las micciones.

1a etapa: aprender a detener la orina

Aprender a detener la orina es un buen entrenamiento. Cuando vaya al baño, detenga voluntariamente el chorro de orina, sin contraer ni los glúteos ni el abdomen; hágalo sólo con el músculo del núcleo central del perineo. Mantenga la movilización del perineo unos segundos, libere luego, y vuelva a empezar una o dos veces más. En unos días ya tendrá conciencia del perineo. Practique to­dos los días.

2a etapa: movilizar el perineo en cuanto a flexibilidad

Una vez que consiga controlar el chorro de orina practique el mismo ejercicio pero sin micción y durante todo el día, con una ligera variación: al mismo tiempo que la contracción, realice una aspiración de aire:

  • El centro del perineo se contraerá. Imagine que es un globo cilindrico que se llena y sube por el sacro (hue­so situado encima del cóccix). Si está sentado, notará que el nudo central del perineo se levanta. En ese mo­mento, sin contraer los abdominales, retraiga los órganos del bajo vientre. Este conjunto de movimientos inter­nos es el que va a realizar a la hora de retener el esperma.
  • Practique las veces que quiera. El doctor Frédéric Saldmann recomien­da realizar 20 contracciones, inten­tando mantener cada contracción un poquito más cada vez, empezando por 5 segundos hasta llegar a los 10.

3a etapa: retener el esperma

Este entrenamiento se debe practicar solo. Evite, siempre que sea posible, las imágenes eróticas que activan su excitación corporal o, si no es posi­ble, una vez alcance el nivel suficiente déjese llevar por ellas para concen­trarse exclusivamente en sus sensa­ciones. Estimule sus partes genitales (pene, testículos), y cuando aumente

 

el placer movilice cada cierto tiempo el perineo. Sea consciente del auto-masaje de la próstata que esta acción ocasiona y concéntrese en esas zonas. El placer ligado a este automasaje puede ser inmediato o ir en aumento progresivamente. Cuando esté a pun­to de alcanzar el orgasmo, movilice el perineo con fuerza y abandone la es­timulación del pene. En ese instante la excitación puede disminuir o se­guir subiendo, dándose dos opciones:

  • Puede experimentar un orgasmo o un pico de placer sin contracción de la próstata. Tras el pico, puede conti­nuar la sesión de estimulación o detenerla.
  • La próstata se contrae. En tal caso, mantenga la movilización del per­ineo tanto como duren las contrac­ciones y deje la estimulación del pene.
  • Según sea la intensidad de la movilización, conservará todo o parte del esperma. La salida de líquido preeyaculatorio (un lubricante trans­parente que recibe el nombre de es-megma y está producido por la acti­vación de las glándulas prepuciales), es normal pero no indispensable.

4a etapa: compartir

Bien estudiada, esta práctica enri­quece los encuentros y puede dar a su sexualidad una nueva dimensión, para lo que debe contar con la com­plicidad de su pareja. Cuando se acerque al orgasmo su pareja debe detener todo movimiento para que sus sensaciones sean, en ese momen­to crucial, exclusivamente internas y le permitan una movilización más fuerte del perineo. Transcurrido ese instante, que puede durar segundos o incluso minutos, sus intercambios sexuales se van a prolongar sin llegar a eyacular.

LAS MUJERES TAMBIÉN PUEDEN ENTRENARSE

Las mujeres pueden practicar las dos primeras etapas del entrenamiento. Ellas también tienen un perineo móvil, a la vez relajado y tónico, que participa en una vida sexual rica. Las mujeres de los pueblos cazadores-recolectores, que no necesitaban compresas du­rante la menstruación, nos dan una idea general de lo que un perineo tónico permite. Son continentes, no sólo para sus micciones sino también para sus reglas, que evacuaban cuan­do deseaban, sin necesidad de que el resto se diera cuenta.

FUENTE: Salud AlterNatura / Marzo 2016




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